El 17 de septiembre de 2011, un grupo de personas se sentó en un parque en el sur de Manhattan y abrió un espacio para imaginar un mundo nuevo. Empezamos a compartir comida, ropa, albergue y conocimiento. Buscamos refugio en la cáscara de una jungla de concreto y encontramos a una comunidad. Nuestras acciones inspiraron a la gente por todas partes del mundo para levantarse actuando solidariamente, y por primera vez en la historia nos dimos cuenta de que estamos todos conectados.
Aunque las ocupaciones iniciales han sido aplastadas por el peso de la represión del sistema, la cooptación de nuestro mensaje y la fuerza violenta, Occupy no puede ser detenida: no por nada de esto. Es una liberación colectiva de enojo y frustración ante el agonizante sistema capitalista, y que apunta hacia un mundo nuevo. Estamos creando este mundo nuevo juntos.

La revolución sigue revolucionando:

Mañana marcaremos el inicio de nuestro segundo año mirando en retrospectiva nuestros éxitos, los retos que nos hicieron unirnos y el gran trabajo que nos espera.
A las 7a.m. convergeremos en Wall Street para poner alto a la fuente de todas nuestras quejas y agravios formando un Muro Popular.
De ahí, vamos a liberar nuestra rabia, nuestro deseo y nuestros sueños, y vamos a inundar las calles del Distrito Financiero con 99 REVOLUCIONES en una espiral descentralizada, de flujo libre, que irradiará desde nuestro deseo hacia el exterior. Para promulgar nuestras visiones de un mundo mejor podemos crear y manifestarnos juntos.
A las 11 a.m. nos reuniremos en una asamblea para evaluar estratégicamente nuestras opciones y cómo avanzar, y usar el proceso de democracia directa para decidir cómo podemos unirnos para llenar este día de acciones vibrantes que nos fortalecen con nuestro poder y que estén centradas en los problemas que nos conectan a todos.

Mañana…

El 17 de septiembre, trae a tus amigos. Trae tus sueños. Deja atrás los restos de un sistema agonizante que nunca ha trabajado para nosotros porque nunca estuvo diseñado para eso. Trae el fuego ardiente en tu corazón con amor y rabia y un impulso irrefrenable de rechazar la noción que debemos aceptar la interminable marcha funeraria de deuda, engaño, austeridad y corrupción de nuestra democracia. Éstas son nuestras calles, las llenaremos en cuerpo y alma. Éste es nuestro futuro; lo recuperaremos. Ésta es nuestra ciudad y vamos a ocuparla.
Afuera, en los parques, dentro de las calles.
Hagamos que la Plaza de la Libertad esté en todas partes.

OCCUPY WALL STREET – El segundo año comienza ya!

Cientos en la asamblea de Zuccoti Park, sabado 15, 2012